Abono para árboles frutales

Cómo hacer abono para árboles frutales

Los árboles frutales necesitan una buena nutrición para crecer y producir una cosecha abundante. Un cuidado adecuado puede garantizar que cada árbol alcance su máximo potencial, esto implica aplicar adecuadamente un abono para árboles frutales.

Los árboles silvestres se benefician de los nutrientes que provienen del proceso de reciclaje de la naturaleza. Sin embargo, los árboles a los que se les ha impuesto un hábitat, pueden estar en suelos no ideales y poco nutridos para un crecimiento saludable.

Para mejorar estas condiciones, el uso de abono para árboles frutales puede ser la mejor opción. Aunque debemos considerar que no todos los árboles frutales necesitan fertilizante y no todos necesitan las mismas cantidades.

Afortunadamente, los árboles frutales son bastante buenos para decirte lo que necesitan. Observa atentamente sus cambios y señales. Tomar medidas de su crecimiento puede ayudar a reconocer si algo anda mal.

Una de las cosas más importantes que puede hacer por los árboles frutales nuevos es ayudarlos a establecerse en su entorno. Una vez establecidos, son prácticamente autosuficientes. Lo primero que puedes hacer para que tus nuevos árboles comiencen a crecer correctamente es elegir el sitio de plantación adecuado y aplicar un buen abono.

El mejor abono para árboles frutales es aquel que cubre todas las necesidades nutricionales de la planta. Generalmente los nutrientes básicos que se necesitan son el nitrógeno, el fósforo y el potasio. La composición de nutrientes del abono puede variar según la materia prima que se utilice y la época del año.

Tipos de abonos para árboles frutales

Existe una gran variedad de abonos. Sin embargo, las plantas prefieren un fertilizante orgánico con alto contenido de nitrógeno. También hay abonos especialmente formulados que pueden proporcionar materia orgánica y oligoelementos.

Los abonos vienen en versiones orgánicas y sintéticas. Un abono natural para árboles frutales está hecho de fuentes animales o vegetales, como estiércol, harina de huesos, harina de semillas de algodón, harina de plumas y harina de cangrejo.

Los abonos sintéticos se desarrollan en laboratorios. Están hechos de compuestos como nitrato de amonio, fosfato de amonio, superfosfato y sulfato de potasio. Pueden darle a una planta una explosión de crecimiento o aumentar la tasa de floración en ella.

En general, un buen abono para árboles frutales contiene una mezcla de nitrógeno, fósforo y potasio o NPK. Verás la proporción de estos ingredientes impresa en la bolsa. Suele ser 10-10-10 o 12-12-12. Una proporción equilibrada de estas 3 cosas hace que el fertilizante sea seguro para usar en la mayoría de los árboles.

Estos pueden venir en distintas presentaciones y cada uno se usa de una manera diferente. Puedes encontrar aquellos que son un líquido concentrado, para rociar sobre las hojas, picos de liberación prolongada y gránulos.

Cómo preparar abono en casa

Los desechos del jardín y de la cocina son elementos que te pueden servir para preparar abono en casa, estos podrás convertirlos en suelo fértil para aumentar la productividad de jardines y paisajes. Las bacterias del suelo son las encargadas de actuar y descomponer el material biodegradable.

Mezcla los desechos del jardín y de la cocina en una pila o contenedor para proporcionar las condiciones adecuadas y fomentar la descomposición. Deja que las bacterias y los hongos se pongan a trabajar reciclando el material de desecho. Mezcla el abono en la tierra del jardín o utilízalo en la superficie como mantillo.

También una combinación de frutas y melaza puede crear un gran abono frutal. Este se prepara intercalando capas de frutas, miel o melaza y hierbas. Se almacenan y prensan en un contenedor hasta que culmine el proceso de fermentación. Obtendrás un abono líquido de calidad.