Cuidados del árbol de jacarandá

árbol jacaranda

El jacarandá es un árbol que se caracteriza por su floración. Es muy utilizado para fines decorativos, pudiendo encontrarse tanto en jardines como en las calles.

Alcanza una altura máxima de 20 metros y se adapta muy bien a diferentes tipos de climas. También es conocido como tarco o gualanday.

Pertenece a la familia de las bignoniáceas y son típicos de Suramérica. Este árbol caducifolio o semicaducifolio tiene un tronco que puede alcanzar hasta 9 metros de alto y cuyo grosor oscila entre los 40 y 70 centímetros.

Por otra parte, las hojas son del tipo bipinnadas y su longitud ronda entre los 30 y 50 centímetros. La floración de este árbol ocurre durante el periodo de primavera y sus flores se caracterizan por poseer un tono azul violeta.

¿Cuáles son los cuidados que necesita el árbol de jacarandá?

Jacarandá

Debes tener en cuenta:

La ubicación

Como todas las plantas, si se quiere lograr que el árbol crezca de forma sana y sea fuerte, se requiere que sea ubicado en una zona en donde se le permita su total desarrollo.

Hay que tener en cuenta que sus raíces son tan fuertes que son capaces de levantar el pavimento en donde se encuentran sembradas.

Por esta razón, hay que procurar plantarlos al menos unos 10 metros alejados de cualquier tipo de construcción.

De igual forma, es indispensable que el árbol reciba sol correctamente para que pueda desarrollarse de forma óptima.

El riego

El jacarandá requiere riego recurrente y esto es mucho más necesario durante la época del verano o si se encuentra en un clima que normalmente sea seco. De ser así, debe ser regado cada 3 o 4 días durante esta temporada y el resto del año, cada 5 o 6 días.

El abonado

Se pueden utilizar abonos minerales y orgánicos líquidos, pero siempre teniendo en cuenta las recomendaciones que vienen adheridas en el envase del producto empleado.

Las plagas

Es vulnerable a la plaga del pulgón, sobre todo en temporadas de primavera y veranos que sean muy secos.

Por esto, resulta indispensable presta especial atención al cuidado durante estos días y así poder asegurarnos de que se encuentre libre de esta o cualquier otra plaga.

Las enfermedades

Si el jacarandá es regado en exceso, puede haber aparición de hongos.

La poda

En el caso de este árbol, no resulta necesaria. Naturalmente, alcanzará su forma típica.

La resistencia

Es capaz de resistir muy bajas temperaturas, como las que se dan en el invierno, pudiendo resistir incluso climas de hasta -7ºC.

¿Cuáles son las propiedades medicinales del jacarandá?

Las flores, la corteza y las hojas son utilizadas para preparar infusiones que sirven para tratar problemas gastrointestinales como infecciones agudas.

También existen aceites esenciales derivados de este árbol, con propiedades antisépticas, antitumoral y antiamebiana.