Árboles de frutos secos: clasificación y variedades

Son árboles de frutos secos todos aquellos que dan como resultado frutos encerrados en una cáscara pero existe una peculiaridad en esta definición. Lo vemos a continuación:

arboles de frutos secos

Muchos expertos del sector subdividen los árboles de frutos secos en dos tipos, dependiendo de la perspectiva de la que se mire:

  • Perspectiva botánica: son considerados en esta parte las nueces, las avellanas, las castañas, los hayucos o las bellotas.
  • Perspectiva culinaria: dentro de esta clasificación se encontrarían los árboles con frutos secos que producen frutos carnosos desde el punto de vista botánico. Por ejemplo, el almendro, el nogal o la nuez americana. En este caso, las almendras y las nueces serían la semilla y no los frutos, dado que los frutos carnosos conocidos como trimas son las partes externas carnosas que terminan secándose con el tiempo. Es el caso de los anacardos, los pistachos, las nueces de Brasil, la nuez de macadamia o el coco.

Variedades de árboles de frutos secos

A continuación vamos a ver las especies de árboles de frutos secos más conocidas en España y algunas de sus características principales:

1) Avellano

Este árbol frutal no debe plantarse en suelos demasiado compactos ni en climas demasiado fríos dado que no prosperaría.

La variedad más conocida en España es el Avellano Común de Reus.

2) Nogal

Se desarrollan mejor en suelos húmedos y profundos pero lo cierto es que puede plantarse en cualquier tipo de suelo. Necesitan mucha agua, sobre todo en los meses de junio y julio.

Las variedades más conocidas son: Nogal Común y Nogal Pedro.

3) Almendro

Este árbol de frutos secos se cultiva en cualquier tipo de suelo y tiene una flor morada preciosa.

Las variedades más conocidas son: Almendro Ferragnes, Almendro Marcona o Almendro Llargueta.

Existen muchos más árboles de frutos secos pero, en general, estos son los más conocidos y los más cultivados en España.