¿Qué son los árboles frutales?

Como su propio nombre indica, los árboles frutales son todos aquellos árboles capaces de producir frutas válidas para el consumo y lo hacen a través de la maduración de sus flores.

En esta definición se engloban tanto los árboles que nos proveen de frutas carnosas como la manzana, la pera y el membrillo, entre muchas otras; como los árboles cuyo producto resulta ser un fruto seco, como en el caso de las nueces que extraemos del nogal.

La ciencia que se ocupa del estudio y producción de hortalizas para el consumo se denomina horticultura y, dentro de esta, la fruticultura incluye la producción y mercadeo de frutas y la pomología es la que se caracteriza por estudiar y cultivar plantas frutales (árboles, especialmente), que es el tema que tratamos.

frutos carnosos y frutos secos

¿Qué tipos de árboles frutales podemos encontrar?

Los árboles frutales pueden clasificarse según diferentes criterios pero el más utilizado, sin ninguna duda, es el que hace referencia al tipo de fruto obtenido. Así, la clasificación de árboles frutales queda como sigue a continuación:

1) Árboles frutales cuyo fruto posee un hueso interno

El fruto carnoso obtenido de estos árboles se denomina de forma más técnica “drupa”. Las semillas de estos frutos se encuentran en el interior del hueso.

Algunos ejemplos de estos árboles frutales son el ciruelo, el olivo, el mango o el albaricoquero.

2) Árboles frutales cuyo fruto posee pepitas internas

El fruto carnoso obtenido de estos árboles alberga las semillas en el interior de un endocarpio coriáceo y reciben el nombre de pomos.

Algunos ejemplos de estos árboles frutales son el peral, el manzano o el membrillero.

3) Árboles frutales exóticos

La estructura de los frutos de este tipo de árboles es muy variada.

Algunos ejemplos de estos árboles serían todos los cítricos (naranjo, limonero o pomelo) y otros como la higuera o el papayo.

4) Árboles frutales con frutos secos

El fruto derivado de estos árboles llega encerrado en una especie de cápsula o cáscara.

Algunos ejemplos de estos árboles son el nogal (nueces), el castaño (castañas) o el roble (bellotas).

5) Árboles frutales con falsos frutos

Existen puntos de discordia sobre estos árboles cuya característica principal, desde el punto de vista culinario, es la producción de frutos secos. Sin embargo, a nivel botánico, son considerados frutos carnosos cuya parte externa se seca con el paso del tiempo y cuyo nombre más técnico es el de “trimas”.

De esta forma, las almendras o los pistachos serían considerados semillas y no frutos.

Algunos ejemplos de estos árboles frutales serían el almendro, el nogal o el pistachero.

tipos de frutos

Cuidado de los árboles frutales

El cultivo de árboles frutales requiere de una serie de técnicas y cuidados que deben desarrollarse de la manera correcta para obtener el objetivo deseado: la obtención del fruto en buena cantidad y con la calidad deseada.

Entre las técnicas destacadas que debemos desarrollar tenemos:

  • Fertilización: abono o elemento nutritivo utilizado en el momento de la plantación y después como mantenimiento.
  • Poda: técnica para conseguir una estructura abierta de ramas realizada para acelerar la fructificación.
  • Multiplicación o reproducción: es la propagación de árboles frutales por semillas y, dependiendo del árbol a reproducir, se utilizará una técnica de multiplicado diferente: semilla, esqueje, acodo, hijuelos o injerto.
  • Protección fitosanitaria: elimina los microorganismos o infecciones que atacan a los árboles frutales.
  • Recolección: recogida del fruto final.