Nectarina: todo lo que debes saber

Nectarina, todo lo que debes saber

Introducción

La nectarina es un árbol frutal perteneciente a la familia de las rosáceas resultado de una mutación del melocotonero común y originario de China.

Se trata de árboles que encontramos en zonas de poca altitud que no necesitan un reposo invernal largo, tal como sucede con el melocotonero y que prefieren inviernos cortos y veranos largos. La nectarina es sensible a la humedad dada la posibilidad de desarrollar enfermedades que le produciría un ambiente húmedo.

Respecto al terreno ideal para el cultivo de la nectarina diremos que ganan los suelos profundos con un drenaje excelente. Además, dado su exceso de alcalinidad similar al melocotonero, se recomiendan suelos ácidos.

Descripción

La nectarina es un árbol que puede llegar a tener unas dimensiones de entre 4 y 6 metros si dejamos libertad al crecimiento. Se termina formando un árbol con forma de globo muy peculiar, un tronco de color grisáceo con tonos rojizos y unas ramas de color rojo oscuro.

Las raíces de la nectarina son de color anaranjado y están muy ramificadas. Las hojas son grandes, con una longitud de unos 18 cm y una anchura de unos 4-5 cm.

Respecto a las flores de la nectarina, diremos que pueden ser solitarias o aparecer en grupos de 3 o 4 unidades pudiendo ser rosáceas (con pétalos abiertos grandes de color rosa) o campanuláceas (de pétalos pequeños, color rosa fuerte y que no se abren del todo).

El fruto de la nectarina se llama con el mismo nombre que el árbol y se trata de una drupa con forma esférica, color atrayente con tonos amarillos y rojizos y una pulsa exquisita para muchos. Su piel es lisa y se diferencia del melocotón porque el hueso no está adherido a la carne, sino que aparece suelto.