Manual de poda de árboles frutales

Yemas

La poda de árboles frutales se caracteriza por ser distinta de la poda de otro tipo de plantas como los arbustos o los rosales y esto es debido al objetivo principal de la poda de árboles frutales: conseguir frutos con un tamaño adecuado y de calidad. Por eso, traemos a continuación un manual de poda de árboles frutales para que aprendas los conceptos básicos sobre la técnica a utilizar, las fechas en las que debe realizarse y los distintos tipos de poda que existen.

En primer lugar, es esencial tener claro que debemos conseguir una estructura abierta de ramas que facilite el crecimiento horizontal del árbol frutal y lo lograremos mediante la poda pero, ¿en qué fechas se realiza la poda de árboles frutales?

Se podría decir que la mejor época para realizar la poda no depende de la temperatura o de las condiciones climáticas sino del periodo en el que el árbol frutal específico realiza la floración o la producción de frutos. Por lo tanto, el mejor momento para realizar la poda será aquel en el que todavía no han aparecido los primeros brotes y hojas de la temporada pero están a punto de hacerlo o aquel momento posterior a la recogida de la fruta.

En definitiva, el mejor momento para podar árboles frutales será, de manera general, al final del invierno o durante el verano y el otoño. En ningún caso realizaremos la poda de un árbol frutal a finales del otoño o principios del invierno.

Manual de poda de árboles frutales

Para poder realizar una poda adecuada debemos saber qué tipos de poda existen pero, antes de nada, deberemos saber las partes que conforman un árbol frutal. Las vemos a continuación:

  • Yema terminal

Se trata de la yema más gorda justo al final de cada rama. En el momento que la cortemos se activarán las yemas que llegan por detrás.

  • Yema de follaje

Son yemas triangulares situadas en el lateral de la rama. Para activarla, cortaremos la rama que queda justo por encima de la yema.

  • Yema de flor

Son las yemas gordas que dejan paso a las flores y son las primeras que veremos hincharse en primavera.

Tipos de poda que podemos utilizar

Existen cuatro tipos de poda para árboles frutales que debemos conocer para aprender a utilizar cada una de ellas en el momento adecuado. Son la poda de formación, la poda de limpieza, la poda de fructificación y la poda de regeneración.

La poda de formación se utiliza durante los 4 primeros años de vida del árbol frutal y consiste en dar la forma adecuada al árbol.

La poda de limpieza consiste en la eliminación de ramas secas y partes del árbol que no se encuentran saludables. Se realiza todos los años.

La poda de fructificación consiste en la renovación del árbol frutal para prepararlo para la cosecha del año siguiente. Se realiza todos los años.

La poda de regeneración no se utiliza de forma habitual pero si es útil en casos determinados, cuando se quiere conseguir un rebrote de un árbol que, aparentemente, está a punto de morir y no se espera ya demasiado de él.